Artículo
18.- Límite máximo de las penas privativas
de libertad. Las penas de internación en régimen cerrado
con programa de reinserción social, que se impongan a los
adolescentes no podrán exceder de cinco años si el
infractor tuviere menos de dieciséis años, o de diez años
si tuviere más de esa edad. Tampoco se podrán imponer por
un período inferior a un año de duración.
La pena de libertad asistida especial con internación
parcial no se podrá imponer por un lapso superior a los 5
años, ni inferior a los 6 meses.