Artículo
26.- Límites a la imposición de sanciones.
La privación de libertad se utilizará sólo como medida de
último recurso.
En ningún caso se podrá imponer en virtud de esta ley
una pena que fuere más gravosa que aquella que hubiere de
ser aplicada en forma efectiva a un adulto que
hipotéticamente hubiese sido condenado por un hecho
análogo y en equivalentes circunstancias. A dichos efectos
se tendrá en cuenta su naturaleza y, cuando fuere
equivalente, su extensión.